jueves, 2 de agosto de 2012


El Nuevo Testamento es un registro de eventos históricos, las ‘buenas noticias’ los eventos de la vida salvadora del Señor Jesús Cristo — Su vida, muerte, resurrección, ascensión, y la continuación de Su obra en el mundo — la cual es explicada y aplicada por los apóstoles a quienes Él escogió y envió al mundo. También es el cumplimiento de los eventos largamente anticipados por el Antiguo Testamento. Más allá, es historia sagrada, la cual, a diferencia de la historia secular, se escribió bajo la guía sobrenatural del Espíritu Santo. Esto significa que, como el Antiguo Testamento, es protegido del error humano y posee autoridad divina para la iglesia de hoy y a lo largo de la historia humana hasta el regreso del propio Señor.
Origen y Significado del Término “Nuevo Testamento”






Nuestra Biblia está dividida en dos secciones las llamamos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, pero exactamente ¿que significa?La palabra griega para testamento,” diaqhkh (Latín, testamentum), significa “testamento, o pacto.” Pero usado en relación con el Nuevo Testamento “Pacto” es la mejor traducción. Como tal, se refiere a un nuevo arreglo hecho por una de las partes en la que las otras podrían entrar si aceptan el pacto. El uso del pacto de Dios, designa una nueva relación en la que los hombres pueden ser recibidos por Dios. El Antiguo Testamento o Pacto es principalmente un registro de los tratos de Dios con los Israelitas en base al Pacto Mosaico dado en el Monte Sinaí. Por otro lado, el Nuevo Testamento o Pacto (se anticipó en Jeremías 31:31 e instituido por el Señor Jesús, 1 Cor. 11:25), describe la nueva providencia de Dios con los hombres de cada tribu, lengua, pueblo y nación que aceptarán la salvación sobre el principio de la fe en Cristo.
El antiguo pacto reveló la santidad de Dios en el estándar moral de la ley y prometió un próximo Redentor; el nuevo pacto muestra la santidad de Dios en Su Hijo justo. El Nuevo Testamento, entonces, contiene las escrituras que revelan el contenido de este nuevo pacto.
El mensaje del Nuevo Testamento se centra (1) la Persona que se dio a sí misma para la remisión de pecados (Mat. 26:28) y (2) las personas (la iglesia) quienes han recibido Su salvación. Así el tema central del Nuevo Testamento es la salvación.
Los nombres Antiguo y Nuevo Pacto se aplicaron primero a las dos relaciones en las que Dios se envolvió con los hombres, y luego, a los libros que contuvieron el registro de estas dos relaciones. “El Nuevo Testamento es el tratado divino de los términos por los cuales Dios nos ha recibido, rebeldes y enemigos, en paz con Él.






COMPOSICIÓN DEL NUEVO TESTAMENTO
El Nuevo Testamento está compuesto de veintisiete libros escritos por nueve autores diferentes. Basado en sus características literarias, ellos son a menudo clasificados en tres grandes grupos:
1. Los históricos (5 libros, los Evangelios y Hechos)
2. Los epistolares (21 libros, Romanos hasta Judas)
3. El profético (1 libro, Apocalipsis).

Si quieres estudiar el Nuevo Testamento, puedes hacerlo escuchándolo en audio, Aquí

Este material fue extraído de: Copyright 1995 - 2012 bible.org.
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Dios te bendiga en el estudio del Nuevo Testamento

sábado, 28 de julio de 2012


Hoy tengo la intención de desarrollar de manera sencilla, clara y precisa los aspectos fundamentales de un tema muy discutido entre las distintas denominaciones religiosas que juegan un papel importante en el mundo actual: El Antiguo Testamento
El Antiguo Testamento:
Aceptada con la primera parte de las Sagradas Escrituras, está conformado por un total de 39 libros.
Idioma original

No sería sabio pensar que podemos entender cabalmente el mensaje del Antiguo Testamento si analizamos lo que este registra con la  mentalidad de los pueblos de habla española del siglo XXI.  El mensaje del Antiguo Testamento se forma en el contexto de costumbres y particularidades del pueblo Hebreo de la época; así, no podríamos entender correctamente los principios que vinculan los enunciados del Antiguo Testamento si no nos colocamos en el contexto que vivía el pueblo para aquel entonces y una forma oportuna de hacerlo es comprendiendo el idioma original en que fue escrito.
El Antiguo Testamento fue compuesto por hombres que hablaban y escribían el hebreo; este es su idioma original, a excepción de unas pocas porciones que fueron escritas en lengua Aramea, lengua semítica hermana del Hebreo.













Una biblioteca con tres clases de libros
Podemos dividir el Antiguo Testamento a su vez en tres partes:  


- El pentateuco: Los cinco primeros libros que encontramos en las Sagradas Escrituras (Génesis, Éxodo, Levíticos, Números, Deuteronomio), escritos por Moisés; son el fundamento de la Biblia Hebrea. Aunque son cuestionados por muchas personas, en general son tenidos en alta estima pues relatan el origen del hombre y del pueblo que narra el Génesis, la liberación y la confirmación del pacto que Dios efectúa en Éxodo, las leyes de vida y de adoración que se registran en Levíticos, los censos y marchas descritos en Números y el recuento del viaje por el desierto que se hace en Deuteronomio

- Los profetas: 1) Los primeros profetas: Josué, Jueces, 1y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes. 2) Los profetas posteriores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y los 12 profetas menores.

- Los Escritos: Salmos, Proverbios, Job, Cantar de los Cantares, Ruth, Lamentaciones, Eclesiastés, Esther, Daniel, Esdras, Nehemías y 1 y 2 de Crónicas.



Estos a su vez pueden ser clasificados en 4 Categorías: El Pentateuco, Libros Históricos, Libros Poéticos y Profetas

Estudiar el Antiguo Testamento
En el siguiente video encontramos una explicación explícita sobre el Antiguo Testamento. Te sugiero que te tomes el tiempo suficiente para verlo de inicio a fin:

Dios te bendiga en el estudio del Antiguo Testamento

viernes, 27 de julio de 2012


El Libro más maravilloso de la Historia
Escrito sobre un material que se echa a perder rápidamente, siendo copiado a mano cientos de años antes de la invención de la imprenta, es interesante que hay más copias antiguas de la Biblia que de cualquier otra obra clásica. La Biblia también ha aguantado ataques fuertes sin comparación.  Muchos líderes y naciones han intentado destruir la Biblia quemándola, declarando ilegal su posesión o distribución.  Pero la Biblia sigue siendo mundialmente el libro de mayor circulación.
No cabe duda de que La Biblia es el libro más maravilloso de toda la historia.
Pero, ¿Qué es la Biblia?

 La Biblia es un conjunto de "libros", escritos en un periodo de aproximadamente 15 o 16 siglos donde se transcribe la experiencia religiosa, de los judíos (ss. XI-I a.C.) y de los cristianos, que conocieron a Jesús o a sus primeros discípulos, hasta fines del s. I. Este conjunto es considerado por los creyentes como mensaje o palabra de Dios dirigida a los hombres. Este conjunto de libros está dividido en dos partes
-          El Antiguo Testamento: Originalmente escrito en Hebreo; consta de 39 capítulos
-          El Nuevo Testamento: Conformado por 27 libros, todos ellos originalmente escritos en griego
La Biblia no tiene religión
La Biblia es un conjunto de libros que fue finalmente acabada de escribir antes de la división de los cristianos en católicos y protestantes, pues se considera que el último libro de la biblia fue escrito  en el año 90-95 a.C.
Antes de que se produjeran las divisiones de “religiones”, la biblia no presentaba muchas variaciones, sino hasta sus traducciones, hechas con bases idiomáticas diferentes o con criterios lejanos a su idioma original, bien hechas o mal, hechas por judíos, católicos o protestantes. Por esa razón, las traducciones son tan numerosas y diferentes unas de otras.
Para el creyente:
La biblia se constituye dentro de la revelación especial de Dios como el medio por el cual se comunica con nosotros, nos muestra su voluntad y nos prepara para la vida eterna (2 Timoteo 3:16,17; Juan 5:39). Es por esta razón que el creyente debe escudriñar diariamente la Palabra de Dios (Deuteronomio 17:19).
Si deseas estudiar La Santa Biblia diariamente puedes entrar aquí

Dios te bendiga en el estudio de su Palabra

jueves, 26 de julio de 2012


Como en tantos otros campos, el ser humano tiende a simplificarlo todo y a reducirlo a aquello que conoce.

Así, no es infrecuente que muchas personas asocien “religioso” con “creyente”, “creyente” con “cristiano” y “cristiano” con “católico”. Tampoco es raro que se confunda “laico” con “ateo”, como si una persona creyente no pudiera estar a favor de separar la religión del Estado.

Si bien es cierto que algo más de la mitad de la población mundial cree en alguna de las religiones “del libro” (es decir, Cristianismo, Islam o Judaímo), hay que tener en cuenta dos factores importantes:

Que la otra casi-mitad cree en otras (Budismo, Hinduísmo, Sintoísmo, Wicca…)
Que todas las religiones se dividen, a su vez, en multitud de corrientes
Además, no es necesario pertenecer a un grupo establecido para ser una persona religiosa. Puedes tener tu propio sistema de creencias, basadas en dogmas de fe, y “montarte” así tu propia religión, personal e intransferible.

Como dijo Anton Szandor LaVey:

“La religión es lo más importante en la vida de una persona. Si los trenes eléctricos son la cosa más penetrante en la vida de alguien, esa es su religión. Cualquier cosa puede ser una religión si significa mucho. Si tu religión actual no es lo más importante en tu vida, entonces déjala. Encuentra lo que más te motive, y haz de ello tu religión”
Vale, LaVey fue un tipo bastante extravagante y muchos diréis que solo era un colgado que montó una secta para darse a la buena vida.
Pero, ¿qué me decís de Albert Einstein? Einstein, que nos dejó un impresionante legado científico, también era un hombre de fe, pese a no creer en dioses personales:

“No soy un ateo. No creo que pueda llamarme panteísta. El problema implicado es demasiado vasto para nuestras mentes limitadas. Estamos en la posición de un niño pequeño entrando en una gran biblioteca llena de libros en muchos idiomas. El niño sabe que alguien debe haber escrito esos libros. No sabe cómo. No entiende los idiomas en que están escritos. El niño tenuemente sospecha que hay un orden misterioso en la ordenación de los libros pero no sabe cuál será. Esta es, me parece, la actitud de incluso el humano más inteligente hacia Dios. Vemos el universo maravillosamente ordenado y obedeciendo ciertas leyes, pero solo tenuemente entendemos estas leyes”

Yo, como Einstein y como seguramente millones de personas anónimas, tampoco creo en los dioses personales que promulgan las religiones mayoritarias. Sin embargo, eso no implica que no pueda tener creencias religiosas ni que deba hacer proselitismo para imponer lo que yo creo a los demás.

Respetemos la libertad de culto, estipulada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y las creencias de los demás. Al fin y al cabo, todos somos humanos y, por lo tanto, todos podemos estar equivocados al respecto.